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martes, 11 de agosto de 2015

Shakshuka


La "shakshuka" es el nombre árabe que se le da a la tradicional receta de huevos con tomates en muchísimas culturas (con sus respectivas variaciones) y que en Turquía llaman "Menemen" y en México, "huevos rancheros".

Pero en lo que respecta a los países que componen el mundo árabe, por mucho que se la disputen (incluso hasta Israel se la anda atribuyendo internacionalmente) la "shakshuka" que literalmente significa "mezcla", según mi búsqueda de información, se populariza desde los típicos fogones norteafricanos, es decir desde el etnica y culturalmente fascinante Magreb.

Así que si buscan confeccionar un buen plato de huevos con tomates al estilo árabe, o sea una "shakshuka" les recomiendo recetas procedentes de Libia, Túnez, Argelia y Marruecos porque de aquí, de estás tierras es que aparenta haberse compartido al resto del Oriente y específicamente a Israel  a través de judíos que estuvieron asentados en Tripoli y otras ciudades norteafricanas.

Aclarado el asunto y sin más preámbulos vamos a preparar nuestra "shakshuka" que hace hambre y queremos preparar algo nutritivo, suculento, fácil y rapido que lo mismo nos sirve para desayuno, que de cena ya bastante entrada la noche.

Y si vamos a describir nuestra receta de hoy pues tan simple como decir "huevos escalfados en una salsa de tomate casera con especias para comer con las manos mojando el pan".


Ingredientes para 2 personas:

-4 huevos (2 por persona)
-1 cebolla grande
-1 diente grande de ajo por cada 4 tomates
-1 pimiento rojo (si tienen)
-1 pimiento verde (si tienen)
-8 tomates grandes bien maduros
-1 hoja de laurel
-Media cucharadita de comino
-Sal y pimienta negra a su gusto
-1 cuharadita de pimentón (paprika)
-1 pizca de azúcar
-Un buen chorro de aceite de oliva
-Un chile bien picante si quiere y si tiene. Los árabes son amantes del pique, sobre todo los libios y el resto de los habitantes del magreb.


Elaboración:

-En un "chopper" o procesador de alimentos trozamos muy pequeño todos los vegetales (puede hacerlo a cuchillo) a ecepción de los tomates.
-En un sartén vertemos el chorro de aceite de oliva y calentamos.
-Agregamos los ajos, la cebolla y los pimientos, todo muy bien trozado.
-Mientras majamos o trituramos los tomates enteros, podemos usar el "chopper" e incluso las manos, lo importante es que queden bien triturados.
-Una vez sofreidos los vegetales agregamos los tomates y todos los condimentos, mezclamos bien  y dejamos cocer a fuego lento.
-Cuando ya la salsa esté borboteando agregamos nuestros huevos directivos del cascarón a nuestra salsa. NO REMUEVA, sólo cubra y permita que los huevos y la salsa completen su proceso de cocción.

*Estará listo dependiendo cómo usted prefiera la yema de los huevos. En mi caso deben estar buen cocidas, pero muchos prefieren que la misma quede algo líquida para que al mojar el pan se mezcle con la salsa.

*Aquí se come con todo tipo de pan, yo acompaño este plato con pan de corteza crujiente, lo que en Puerto Rico llamamos "pan criollo" o "pan de agua".
Ya saben, cocinen con amor y coman con placer.
Sahatein!!!

lunes, 3 de noviembre de 2014

Pancakes de avena con queso al estilo Aziza:

 
 
 
 
 
Los pancakes son uno de mis desayunos favoritos para los sábados o domingos. He visto que los sirven acompañados de huevos y tocineta, pero en lo personal, los prefiero solitos. ¡Que se roben el “show”!
 
 
Esta receta la hago a ojo, sin medidas, pero en el intento de compartirla las proporciones de los ingredientes serían las siguientes:
 
Ingredientes:
 
Taza y media de harina
4 cucharadas de copos de avena
4 cucharaditas de azúcar granulada
1 pizca de canela en polvo
1 cucharadita de extracto de vainilla
1 huevo
*Pedacitos de queso de papa, queso de bola o Edam –puede sustituir el queso por combinación de frutas deshidratadas o pasas.
1 curadita de polvo de hornear –Baking Powder-
Leche entera– La cantidad dependerá de cómo desee la consistencia de la mezcla. Vaya agregándola y mezclando para que tenga control de la consistencia de la mezcla, debe quedar suave, cremosa y sin grumos pero de ninguna manera puede quedar líquida, por eso recomiendo ir agregando la leche muy despacio y moviendo.
 
Procedimiento:
 
Combine todos los ingredientes en una cacerola profunda, vaya agregando la leche de a poco y mezclando para que tenga control de la consistencia de la mezcla, debe quedar suave, cremosa y sin grumos pero de ninguna manera puede quedar líquida, por eso recomiendo ir agregando la leche muy despacio y moviendo.

 
 
Unte con mantequilla  un sartén de teflón –no sustituya la mantequilla por margarina, son sabores muy diferentes- y cuando la mantequilla se haya derretido, sin llegar a cambiar de color, ayúdese con un cucharon sopero para llevar la mezcla porcionada al sartén.
Con el calor, los pancakes definirán sus bordes, no se preocupe por pancakes perfectamente redondos, así vienen los industrializados, los suyos son caseros, lo que deben es saber ricos y quedar esponjosos, es lo único importante.
Cuando veamos que los bordes se han tostado un poco, usaremos una espátula para voltearlos, deben quedar doraditos, no quemados y es necesario estar bien pendientes por que la mantequilla es una grasa que tiende a quemarse pronto, pero si estamos pendientes obtendremos pancakes con ese sabor divino y si es un día a la semana, ¿Por qué no?
 
Sirva con sirope, miel o mermelada, como guste y disfrútelos con una buena taza de café, té, cacao, alguna fruta fresca o jugo natural. ¡Tremendo desayuno! Sahha!!!
 
 

sábado, 17 de mayo de 2014

Burtuqal

Viviendo aquí en Libia he tomado el hábito de comenzar mis días con un tecito verde y si hay cítricos disponibles mucho mejor, pues utilizo la cascara (piel o corteza) para que el zumo de ella y su sabor concentrado enriquezca la bebida. El cítrico de hoy ha sido la china. Sí, he dicho “china”, que es el nombre que se utiliza en Puerto Rico y algunos países para la fruta que en otros llaman naranja (en inglés “orange”), porque sucede que en Puerto Rico “naranja” es otro cítrico que puede ser de sabor dulce o amargo y que a mí siempre me ha parecido la fruta de transición entre la “china” y la “toronja”. Sobre la cultura del té existente aquí en Libia y las maravillosas propiedades de esta bebida hablaré en otra publicación. ¡Promesa! Pero hoy la estrella del espectáculo es la jugosa, refrescante y saludable “china”.


Me confieso amante de los cítricos tan abundantes en mi región de origen, el Caribe. Y aunque el jugo de limón es uno de mis favoritos y también adoro el de naranja y toronja, en casa nunca faltaron las “chinas” porque es una de las frutas predilectas de mi madre, junto con la piña (ananá). Recuerdo que en ocasión de visitar a sus compadres en el pueblo de Ciales, regresábamos con sacos de chinas tan dulces como el melao'. Nada más refrescante que el jugo de la china recién exprimida, así sin azúcar añadida. ¿O no?
 
 


Hoy he decidido tocar el tema de esta popular fruta porque aquí en Libia se consume bastante y me ha parecido muy curioso su nombre en idioma árabe. Hace poco en una visita a una de mis cuñadas me convidaron una “china” y escuché que en árabe le llamaron “burtuqal” [برتقال ] que me sonó muy similar a Portugal, el país ibérico. Como mi comprensión del árabe es muy limitada pregunté si las “chinas” las traían desde Portugal, a lo que se me contestó que no sabían de dónde habían traído la “china” que me estaba comiendo (reímos) pero que ciertamente habían sido los portugueses los pioneros en mercadear la fruta por estos lares y que por eso con el tiempo la fruta pasó a llamarse “Portugal” en idioma árabe (por lo menos así se le conoce aquí en Libia). Como en árabe no existe la letra “p” cuando se utilizan palabras de idiomas extranjeros que la incluyen, se sustituye por la letra “b”, de ahí surge entonces el nombre “burtuqal” para tan sabrosa fruta. ¡Curioso! ¿Verdad? Pero este asunto con el nombre de la fruta es muy similar al caso de su nombre en Puerto Rico. Ya sabemos que se le conoce como “china” en total alusión a su país de origen China, el país asiático, de donde los portugueses las exportaban para su posterior distribución y venta. Incluso he leído que en Alemania le llaman “apfelsine” que significa “manzana china”. ¡Tremendo!
 

Sobre la china:

Además de ser una fruta sabrosa, jugosa y refrescante, la china posee atributos terapéuticos y medicinales que benefician nuestro organismo. Su consumo frecuente aporta minerales y vitaminas fundamentales a nuestro bienestar pues previenen enfermedades y optimizan nuestra salud. Su ayuda principal y más efectiva es la de depurar el organismo rápidamente, elimina toxinas, reduce el ácido úrico y fluidifica el torrente sanguíneo.

Contiene fosforo y calcio, este último previene la osteoporosis, mientras que su alto contenido en fósforo la hace recomendable para personas que sufren problemas de estrés, intoxicaciones, agotamiento, insomnio, neurosis o enfermedades relacionadas con el sistema nervioso.

La china también es recomendada para quienes padecen diabetes, esclerosis, anemia, raquitismo y tuberculosis. El hierro también estimula la producción de hemoglobina en la sangre y por su importante contenido en magnesio se recomienda la china en casos de estreñimiento, pues estimula el movimiento peristáltico del intestino. Además posee altos porcentajes en potasa atributo que la hace alimento indispensable para pacientes de hipertensión arterial, lo mismo sucede con los porcientos de magnesio, sosa y varias vitaminas, en especial la vitamina C.